Válvulas de bola en sistemas PPR – selección, instalación y mantenimiento
Las válvulas de bola en sistemas PPR – guía completa para la selección, instalación y mantenimiento
Una válvula de bola parece, a primera vista, un elemento sencillo: giras la palanca 90° y la tubería está abierta o cerrada. En la práctica, sin embargo, es uno de los elementos más importantes de todo el sistema de distribución de agua. Si la seleccionas, la instalas o la mantienes de forma incorrecta, podrías tener problemas que no se manifiesten sino después de varios años, como fugas, corrosión, imposibilidad de realizar el servicio técnico o interrupciones no planificadas del suministro de agua. Este artículo se centra exclusivamente en las válvulas de bola en el contexto de los sistemas de tuberías PPR: qué tipos existen, cómo elegirlas correctamente, qué hay que tener en cuenta durante la instalación y qué no debes olvidar si quieres un sistema de distribución que funcione de forma fiable durante 20 o más años.
Si eres nuevo aquí y aún estás planeando un sistema de distribución PPR, te recomiendo que leas primero temas como Cómo elegir el sistema de tuberías PPR adecuado para el hogar o PPR vs. cobre vs. PEX – comparación de materiales para sistemas de distribución de agua, donde encontrarás un contexto más amplio. Este artículo asume que ya has decidido utilizar PPR y estás resolviendo cuestiones concretas sobre las válvulas.
¿Qué es una válvula de bola y por qué es clave para los sistemas PPR?
Una válvula de bola (en inglés ball valve) es una válvula de cierre cuyo elemento de cierre es una bola giratoria con un orificio. Cuando el orificio está alineado con el eje de la tubería, la válvula está abierta; cuando está girada 90°, el orificio es perpendicular al eje y el flujo se detiene por completo. En comparación con las válvulas más antiguas de tipo compuerta o de tipo grifo, tiene varias ventajas fundamentales: resistencia hidráulica mínima en posición abierta, cierre casi inmediato, lectura óptica sencilla del estado (palanca paralela a la tubería = abierta, perpendicular = cerrada) y una larga vida útil sin necesidad de lubricación periódica.
En los sistemas PPR, la válvula de bola cumple varias funciones a la vez:
- Cierre de mantenimiento – posibilidad de desconectar un circuito o un dispositivo concreto (inodoro, lavabo, lavadora) sin tener que desconectar todo el piso.
- Cierre principal – en la entrada al piso o a la casa, o antes de cada subida.
- Punto de purga – la combinación de una válvula con un grifo de purga permite purgar una sección específica durante el invierno o una reparación.
- Protección de seguridad – en caso de fallo (tubería rota, fuga en un dispositivo), el cierre rápido de la válvula es la primera línea de defensa.
Una colocación correcta de las válvulas significa que un técnico o el usuario puede desconectar cualquier sección sin tener que purgar toda la casa. Esta característica es muy valiosa desde el punto de vista operativo y en términos de costes de mantenimiento a largo plazo.
Tipos de válvulas de bola para PPR – resumen y diferencias
No todas las válvulas de bola son adecuadas para los sistemas PPR. En el mercado existen varios tipos básicos que se diferencian por el material, el modo de conexión y el área de aplicación.
Según el material del cuerpo
- Válvulas de bola de latón – el tipo más extendido para combinarse con PPR. El cuerpo está fabricado en latón estampado o forjado (CW617N o CW614N), la bola en latón cromado o acero inoxidable. La conexión con la tubería PPR se realiza mediante bridas roscadas o mediante insertos soldados por fusión (rosca exterior o interior). El latón es aceptable para agua potable, pero es importante controlar el contenido de plomo – la directiva europea limita el contenido de Pb a un máximo del 0,1 % para válvulas en contacto con agua potable.
- Válvulas de bola de PPR (plástico) – válvulas completamente plásticas fabricadas en copolímero de polipropileno. La ventaja es la ausencia de corrosión, resistencia química y la posibilidad de soldar directamente al sistema PPR sin elementos de transición. Son adecuados para agua caliente y fría, algunos tipos soportan una presión de hasta 16 bar a 20 °C. La desventaja es un peso y volumen mayores, así como una mayor sensibilidad a daños mecánicos por torsión o palancas.
- Válvulas de bola de acero inoxidable – para medios agresivos o aplicaciones higiénicamente exigentes (industria alimentaria, sanidad). Para un sistema doméstico normal están sobredimensionadas y son innecesariamente caras.
Según el modo de conexión al PPR
- Con brida roscada (unión combinada) – la válvula tiene rosca exterior o interior en una o ambas caras, a la que se fija una unión PPR (por ejemplo, un inserto de latón con rosca exterior soldable por fusión con la tubería PPR). Esta es la solución más habitual – permite desmontar la válvula sin cortar la tubería.
- Con conexión directa por fusión – válvulas plásticas con cuellos PPR que se soldan directamente a la tubería con una soldadora por fusión. Unión fija sin fugas, pero para cambiar la válvula hay que cortarla.
- Con uniones por compresión – menos frecuentes, más en combinaciones con otros sistemas.
Según el diámetro (DN)
En los sistemas domésticos se utilizan con más frecuencia válvulas DN15 (rosca 1/2"), DN20 (rosca 3/4") y DN25 (rosca 1"). Para tuberías de subida, conexiones a termo eléctrico o cierres principales de edificios también son habituales DN32, DN40 y DN50. Por ejemplo, Válvula de bola 50 (99912650) está destinada precisamente a diámetros más grandes – es un tipo para cierres principales y subidas, donde la fiabilidad y la durabilidad son absolutamente prioritarias.
Elección de la válvula de bola correcta – parámetros que deciden
Al elegir una válvula, en la práctica se encuentra con que una "válvula barata del mercado de bricolaje" parece igual que una pieza industrial de calidad, pero al mirar más de cerca, la diferencia es fundamental. Estos son los parámetros según los cuales se evalúa realmente la válvula:
Presión y temperatura de trabajo
Los suministros domésticos estándar trabajan con una presión de 2–6 bar y una temperatura del agua de hasta 90 °C (agua caliente sanitaria) o hasta 70 °C (calefacción). La válvula debe estar dimensionada por encima de estos valores con una reserva suficiente. Las válvulas de bola de bronce comunes para sistemas PPR tienen una presión de trabajo declarada de PN16 (16 bar) a 20 °C, pero con temperaturas más altas, la presión de trabajo disminuye. A 70 °C, el valor típico es de unos 8–10 bar, y a 95 °C, cae a 6 bar. Siempre verifique la curva de reducción del fabricante – este es el paso que la mayoría de los instaladores de bricolaje omiten y luego se pregunta por qué la válvula en el suministro caliente después de unos años empieza a gotear.
Material de la junta (asiento)
La bola se apoya en anillos de sellado (asientos). Los materiales más comunes son:
- PTFE (teflón) – estándar para agua y la mayoría de líquidos, resistente hasta 150–180 °C, no reacciona con el agua potable, fricción mínima.
- EPDM – elastómero adecuado para agua caliente y sistemas de vapor, mayor elasticidad bajo carga cíclica.
- NBR (goma nitrílica) – para productos derivados del petróleo y líquidos técnicos, no para agua potable.
Para los suministros de agua (fría y caliente) en sistemas PPR, el asiento de PTFE es el estándar de oro. Si la válvula no menciona explícitamente el material del asiento, es una señal de alarma.
Pasaje (full bore vs. reduced bore)
Las válvulas de bola se fabrican como full bore (pasaje completo – el diámetro del orificio en la bola es igual al diámetro de la tubería) o reduced bore (pasaje reducido – el orificio en la bola es más pequeño). Para cierres de servicio en los suministros domésticos, el full bore es preferido – minimiza las pérdidas hidráulicas y no crea zonas muertas donde se podrían acumular impurezas. En la práctica, esto significa una diferencia de unos 13 mm frente a 10 mm de paso en DN15 – parece poco, pero en la resistencia total de un suministro largo con varias válvulas, hace una diferencia medible en el caudal.
Clase de sellado (norma EN 12266)
La norma europea EN 12266 define las clases de sellado A y B. La clase A es más exigente – fuga cero bajo presión de prueba. La clase B permite una fuga mínima dependiente del DN. Para los suministros de agua potable y especialmente para los cierres delante de termo eléctricos, calderas y contadores de agua, debe exigirse siempre la clase A.
Certificados e informes higiénicos
Para los suministros de agua potable es obligatorio el informe higiénico que certifique que los materiales de la válvula no liberan sustancias por encima de los límites de la directiva 98/83/EC. En la práctica, para válvulas de agua potable se exige el certificado WRAS (UK), ACS (FR), KTW/W270 (DE) o el certificado higiénico eslovaco/checho de SHMÚ. Si el vendedor no puede mostrar ningún documento higiénico, no compre la válvula para suministros de agua potable – independientemente del precio.
Conexión típica de válvulas de bola en sistemas PPR – esquema y práctica
El posicionamiento correcto de las válvulas es tan importante como su elección. En la práctica, se aplican varios principios básicos:
- Válvula de entrada detrás del contador – obligatoria, debe ser accesible incluso en un piso cerrado (por ejemplo, cierre de emergencia).
- Cierre delante de cada acumulador de ACS o caldera – en el suministro de agua fría y en la salida de agua caliente, idealmente con una llave de drenaje entre ellos.
- Cierre delante de cada grupo de aparatos (baño, cocina, lavabo) – en caso de avería en la lavadora, no cierre todo el piso.
- Cierres delante de cada inodoro con descarga, si está en otra habitación o en una derivación independiente.
- En las tuberías verticales – cierres para cada piso por separado, accesibles desde el pasillo del piso o desde la escalera de servicio.
Instalación de una válvula de bola en un sistema PPR – paso a paso
La instalación de una válvula de bola en un sistema PPR es técnicamente sencilla, pero requiere cumplir con varios principios. El error más frecuente que vemos en los trabajos de clientes es que el instalador monta la válvula de forma fija, sin posibilidad de desmontaje – y cuando hay que cambiar la junta o la propia válvula, se tiene que cortar la tubería.
Herramientas y materiales necesarios
- Soldador de fusión con temperatura de 260 °C (para soldadura de insertos en PPR)
- Tijeras adecuadas para tuberías PPR – por ejemplo, tijeras hasta 63 mm ESTÁNDAR, que realicen un corte perpendicular y limpio sin deformar la tubería; un corte de mala calidad es la causa directa de una soldadura defectuosa y posterior fuga
- Papel de lija o cepillo para limpiar el corte
- Calibrador para verificar el diámetro exterior de la tubería
- Llaves para roscas (en caso de conexión roscada)
- Cinta de teflón (PTFE) o sellador anaeróbico para roscas (por ejemplo, Loctite 577 o Henkel Tangit)
- Reloj o temporizador (para el tiempo correcto de calentamiento y unión)
Procedimiento de instalación – conexión roscada (válvula de bola de latón con acople combinado)
- Preparación de la tubería: Corte la tubería PPR a la longitud necesaria con tijeras perpendiculares al eje. La longitud debe tener en cuenta la profundidad de inserción en el acople (depende del DN – por ejemplo, para DN20 es de unos 14 mm, para DN25 unos 16 mm). Asegúrese de que el corte esté limpio y sin rebabas.
- Calentamiento y soldadura del acople: Caliente la soldadora de fusión a 260 °C. Introduzca la tubería en el mango y el acople en el cuello del mango simultáneamente durante el tiempo especificado (para DN20: 5 s de calentamiento, para DN25: 7 s). Retire rápidamente y una ambas piezas con presión directa sin girar – y no realice ningún movimiento durante el tiempo de endurecimiento (2 min para DN20, 4 min para DN32). Más información sobre el procedimiento en el tema Instalación de tuberías PPR paso a paso – soldadura, herramientas, procedimiento.
- Conexión roscada de la válvula: Enrosque cinta de teflón (3–5 capas en el sentido de la rosca) o aplique sellador anaeróbico en el filete exterior del acople de latón. Apriete la válvula con llave – con firmeza, pero sin fuerza excesiva (como se suele decir: "lo suficiente para que no se afloje, pero no tanto como para que se rompa"). Para DN15, el par es de unos 20–25 Nm, para DN25 unos 35–40 Nm.
- Posición de la válvula: Instale siempre la válvula en posición abierta (palanca paralela a la tubería). Así evita someter a la junta durante la instalación y posibles deformaciones del asiento al apretar.
- Orientación del flujo: Las válvulas de bola comunes para agua son bidireccionales – el sentido del flujo no importa. Si en el cuerpo hay indicada una flecha de dirección del flujo, siga esta (aplica a válvulas con válvula de retención integrada o filtro).
- Prueba de presión: Tras finalizar la instalación, realice una prueba de presión según ČSN EN 806-4 o STN EN 806-4: presión 1,5 veces la presión de trabajo (mínimo 10 bar), durante 1 hora. Realice siempre la prueba antes de cubrir la instalación con yeso laminado o enlucido.
Errores frecuentes en la instalación – lo que vemos en la práctica
De las decenas de pedidos en los que hemos resuelto reparaciones o modificaciones de instalaciones existentes, aquí están los problemas más frecuentes relacionados precisamente con las válvulas:
- Válvula incrustada en el yeso sin acceso – el fontanero incrustó la válvula y en caso de avería hay que cortar la pared. Cada válvula debe ser accesible, idealmente con un hueco de inspección o puerta.
- Tubería demasiado corta antes de la válvula – al apretar la rosca se transmite el momento de torsión a la tubería PPR y la unión se rompe o deforma. Antes de la rosca de la válvula debe haber suficiente longitud de tubería fijada firmemente en la consola.
- Instalación de la válvula sin posibilidad de desmontaje – válvulas soldadas directamente sin acople unión (soldadura) no se pueden desmontar en futuros servicios técnicos.
- Dirección incorrecta del eje de la válvula – la palanca apunta hacia abajo y choca con otra instalación, o no se permite la rotación completa.
- Cinta de teflón enrollada en el sentido equivocado – la cinta debe enrollarse en el sentido de la rosca (visto desde arriba, en sentido horario para roscas derechas), de lo contrario se desenrolla al apretar.
Otros errores típicos en uniones PPR en general están descritos detalladamente en el tema Estanqueidad de uniones PPR – errores más frecuentes en la instalación y cómo corregirlos.
Mantenimiento de válvulas de bola en sistemas PPR
Las válvulas de bola pertenecen a las válvulas con mínimos requisitos de mantenimiento regular – es una de sus principales ventajas. A pesar de ello, existen algunos pasos que prolongan su vida útil y evitan sorpresas desagradables.
Ejercicio periódico de las válvulas
Las válvulas que permanecen durante mucho tiempo en la misma posición (típicamente la válvula principal que no se abre ni cierra durante años) pueden quedar bloqueadas en posición. La bola se "pega" al asiento de PTFE debido a la carga de presión prolongada y a las incrustaciones del agua. Cuando necesite cerrarla en caso de avería, puede ocurrir que el mango no se mueva en absoluto – o que se mueva, pero el sellado esté dañado y la válvula no cierre correctamente.
La solución es sencilla: abra y cierre cada válvula al menos una vez cada 6 meses (una vez de vez en cuando basta). Hágalo también durante la temporada de cierre de edificios recreativos. En instalaciones domésticas, esto lleva 5 minutos y puede ahorrarle una avería.
Comprobación de fugas en el relleno (eje del mango)
El lugar donde el mango atraviesa el cuerpo de la válvula está sellado con material de relleno (PTFE o junta de grafito). Con el uso prolongado, altas temperaturas o agua agresiva, el sellado puede desgastarse y empezar a gotear. La primera señal es la humedad o la incrustación de cal alrededor del eje. La mayoría de las válvulas de latón para fontanería tienen un sellado fijo y un relleno no ajustable – en caso de fuga, hay que cambiar toda la válvula. Algunos modelos industriales tienen relleno ajustable (tuerca en el eje), que se puede apretar.
Incrustaciones de cal y corrosión
En zonas con agua dura (KH superior a 12 °dH) se acumula cal en el interior de la válvula, lo que puede frenar el movimiento de la bola o impedir su cierre completo. Esto se manifiesta en que una "válvula cerrada" sigue goteando – gotas o incluso no cierra en absoluto. La solución es cambiar la válvula o, si el sistema es desmontable, abrir la válvula y enjuagar la tubería que conduce al desagüe o al inodoro, lo cual a veces libera las incrustaciones. Como medida preventiva ayuda el ablandamiento del agua o la instalación de un condicionador magnético antes de la distribución.
Durabilidad y cuándo cambiar la válvula
Una válvula de bola de bronce de calidad con asientos de PTFE y bola cromada está dimensionada para 10 000 a 50 000 ciclos de apertura y una vida útil de 15–25 años en funcionamiento normal. Cuando la válvula comienza a mostrar fugas por el eje, no cierra completamente, la palanca está deformada o el cuerpo muestra corrosión (fisuras, oxidación), es hora de cambiarla. El cambio de la válvula es una buena oportunidad también para inspeccionar el tramo de tubería adyacente.
Dimensionamiento de válvulas de bola según el diámetro de la tubería PPR
El diámetro de la válvula debe corresponder al diámetro de la tubería. Esto suena obvio, pero en la práctica nos encontramos con casos en los que se monta una válvula DN15 (1/2") en una tubería PPR DN20 (25 mm de diámetro exterior) – el instalador utilizó una reducción para ahorrar unos euros, y el resultado es un estrangulamiento innecesario del flujo y una turbulencia que acelera el desgaste de los asientos.
Correspondencia básica tubería PPR → válvula DN:
- Tubería PPR 20 × 3,4 mm → válvula DN15 (1/2") – correcto para conexiones de equipos individuales
- Tubería PPR 25 × 4,2 mm → válvula DN20 (3/4") – correcto para distribuciones de baño, cocina
- Tubería PPR 32 × 5,4 mm → válvula DN25 (1") – correcto para distribución principal del apartamento
- Tubería PPR 40 × 6,7 mm → válvula DN32 (1¼") – para subidas, casas unifamiliares
- Tubería PPR 50 × 8,4 mm → válvula DN40 (1½") o DN50 (2") – para cierres de entrada de edificios, calderas
Para diámetros mayores de subidas y cierres principales de edificios es adecuado, por ejemplo, Válvula de bola 50 (99912650) – una válvula robusta para diámetros correspondientes a tuberías PPR grandes, donde la fiabilidad en el cierre ocasional de emergencia es absolutamente crucial.
Más información sobre el dimensionamiento de distribuciones PPR desde el punto de vista de la presión y el flujo la encontrarás en el tema ¿Qué diámetro de tubería PPR necesito? – cálculo según presión y caudal, donde también encontrarás fórmulas de cálculo concretas y nomogramas.
Válvula de bola vs. otros tipos de válvulas de cierre
Para completar, comparemos la válvula de bola con alternativas que pueden aparecer en sistemas PPR:
- Válvula de globo (stopcock) – tipo antiguo con elemento de sellado cónico. Mayor resistencia, necesita lubricación, peor estanqueidad con el desgaste. No adecuado para distribuciones PPR nuevas.
- Válvula de membrana – adecuado para medios agresivos o aplicaciones higiénicamente exigentes (industria farmacéutica). Para distribuciones normales es innecesariamente caro y complicado.
- Válvula de compuerta (mariposa) – adecuado para diámetros grandes (DN65+) y aplicaciones industriales. En distribuciones residenciales no tiene aplicación.
- Válvula de radiador (termostática) – categoría especial para sistemas de calefacción, no para cierre de tuberías de agua corriente.
Para distribuciones PPR de agua en viviendas y edificios administrativos, la válvula de bola es una clara elección: combinación óptima de eficiencia hidráulica, fiabilidad, simplicidad de manejo y larga vida útil.
Tipos especiales y funciones adicionales
Válvula de bola con llave de purga
La combinación de cierre con un punto de purga es especialmente útil en lugares donde es necesario purgar regularmente un tramo (colectores solares, piscina, conexión de verano para jardín). La llave de purga está integrada en el cuerpo de la válvula o detrás de ella y está orientada perpendicularmente hacia abajo. Al invernar una cabaña o una piscina, cierras la válvula principal, abres la llave de purga y el agua del tramo sale gravitacionalmente hacia afuera.
Válvula de bola con válvula antirretorno
La válvula antirretorno integrada (check valve) impide el flujo inverso del medio. Adecuado para conexiones de lavadoras, lavavajillas y puntos donde los golpes de presión de un interruptor de presión de bomba pueden causar flujo inverso en la distribución.
Válvula de bola con accionamiento eléctrico o termoeléctrico
Para sistemas automatizados (smart home, control de calefacción, riego automático de jardín) las válvulas de bola se suministran con accionamiento eléctrico (230V o 24V). El accionamiento gira la palanca mediante una señal eléctrica. En sistemas PPR de calefacción o calefacción por suelo radiante, estas válvulas son una parte habitual del control de zonas.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Puedo utilizar cualquier válvula de bola para agua potable, o debe tener una certificación especial?
Para agua potable, la válvula debe tener certificación higiénica (KTW, W270, ACS, WRAS o equivalente certificado en Eslovaquia o Europa). Las válvulas industriales comunes sin esta certificación pueden liberar metales pesados (especialmente plomo de la aleación de bronce) por encima de los límites permitidos. Al comprar, siempre pide al vendedor que aporte la certificación – si no puede proporcionarla, no compres la válvula para agua potable.
¿Cuál es el momento de apriete correcto para una válvula roscada en un sistema PPR?
Para válvulas de bronce comunes en distribuciones DN15–DN25 se aplican los siguientes valores: DN15 (1/2"): 20–25 Nm, DN20 (3/4"): 28–32 Nm, DN25 (1"): 35–40 Nm. En la práctica esto significa apretar firmemente con una llave de mango de unos 20–25 cm, sin prolongar la llave con una tubería. El bronce es un material más blando – un apriete excesivo puede romper el roscado en el cuerpo de bronce de la válvula o en la conexión PPR.
¿Puedo utilizar una válvula de bola como elemento regulador (estrangulador)?
La válvula de bola está diseñada estructuralmente como válvula de cierre – debería estar completamente abierta o completamente cerrada. En posición parcialmente abierta, la turbulencia daña los asientos de PTFE y acelera su desgaste. Para la regulación del flujo, utiliza una válvula de globo (reguladora) o una válvula equilibradora. En algunas situaciones (por ejemplo, reducción temporal del flujo para un rociador de jardín) es aceptable una apertura parcial a corto plazo, pero no permanente.
¿Resistirá una válvula PPR de bola el agua caliente a 90 °C?
Las válvulas PPR de polipropileno copolimérico (PP-R o PP-RCT) están normalmente certificadas para temperaturas de hasta 95 °C, pero la presión de trabajo disminuye considerablemente a esta temperatura – por ejemplo, de 16 bar a 20 °C a 2–3 bar a 90 °C. Para una distribución doméstica de agua caliente (55–65 °C, presión 2–4 bar) esto sigue siendo suficiente. Para aplicaciones industriales con altas temperaturas y presión simultáneas son más adecuadas válvulas de bronce con mayor resistencia térmica del cuerpo. Más información sobre la resistencia térmica y a la presión de los materiales PPR la encontrarás en el tema Resistencia térmica y a la presión de las tuberías PPR – lo que debes saber antes de comprar.
¿Qué hacer si una válvula de bola gotea en estado cerrado (deja pasar agua)?
Primer paso: asegúrate de que la válvula esté realmente cerrada (palanca perpendicular a la tubería). A veces basta con apretar firmemente la palanca hasta su posición final. Si aún así gotea, probablemente el asiento de PTFE esté dañado – ya sea por desgaste o por suciedad (arena, cal). Si la válvula es desmontable, puede abrirse, limpiarse y sustituirse el anillo de asiento. En la práctica, sin embargo, es más sencillo y económico cambiar toda la válvula – el precio de una válvula de bronce común DN15–DN25 es de 3–15 €, lo cual no representa un gasto significativo frente al trabajo de desmontaje y reparación. Si tienes problemas de fuga en la unión PPR alrededor de la válvula, consulta también el tema ¿Qué hacer si la tubería PPR gotea o se rompe? – reparación sin sustitución.
¿Es necesaria una prueba de presión incluso después de cambiar una válvula?
Después de cambiar una válvula que requirió intervención en el sistema PPR (soldadura de una nueva unión), se recomienda encarecidamente una prueba de presión al menos parcial. Basta con probar el tramo correspondiente: cierra las válvulas adyacentes, llena el tramo con agua, aumenta la presión a 10 bar con una bomba manual y observa la caída de presión durante 30 minutos. Una caída nula significa que la estanqueidad es correcta. Si has cambiado solo la válvula sin intervenir en el PPR (desenroscando el roscado), una inspección visual del roscado al primer llenado y puesta en marcha es suficiente.
Conclusión – la válvula de bola como inversión en la fiabilidad de la instalación
La válvula de bola en un sistema PPR es un componente en el que no debes ahorrar ni en calidad ni en el número de unidades. Un diseño de instalación bien pensado con un número suficiente de cierres te permitirá realizar el mantenimiento de cualquier parte de la instalación sin tener que desconectar todo el edificio, reaccionar rápidamente ante una avería y minimizar los daños. Una válvula de calidad con certificado higiénico, junta PTFE adecuada y dimensionamiento acorde al diámetro de la tubería PPR te servirá de forma fiable durante 15–25 años sin necesidad de mantenimiento, excepto un "ejercicio" cada seis meses.
Al planificar la instalación, no olvides consultar también otras temáticas del Centro de Conocimiento, por ejemplo Cómo utilizar correctamente las tijeras para tuberías PPR y el soldador termoplástico para conocer el procedimiento correcto al preparar las tuberías, o Preguntas frecuentes sobre los sistemas de tuberías PPR para obtener más respuestas prácticas. Una instalación PPR bien planificada y montada con cierres pensados es una inversión que se paga al primer escape de agua en el vecino.
¿Tiene alguna pregunta sobre este tema?
¿No sabe decidirse o está resolviendo una situación concreta en su hogar? Escríbanos – con gusto le aconsejamos.
