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Problemas comunes de calderas de condensación y cómo solucionarlos

Fallas comunes en calderas de condensación y cómo solucionarlas

Las calderas de condensación pertenecen a las fuentes de calor más fiables del mercado – y sin embargo, con el tiempo, también pueden presentar fallos. La experiencia en cientos de casos de servicio técnico muestra que la mayoría de los problemas se repiten: códigos de error, presión reducida, encendido defectuoso de la llama, problemas con el drenaje del condensado. La buena noticia es que gran parte de los fallos no requieren la inmediata intervención de un técnico – el propietario con conocimientos técnicos básicos puede realizar la diagnosis, y en algunos casos, incluso la reparación, por su cuenta. Este artículo aborda las fallas más comunes de forma sistemática: causa, consecuencia, proceso de diagnóstico y solución. En los casos en los que sea necesario el servicio técnico, lo indicaremos claramente.

Si aún estás eligiendo tu caldera o te interesa su instalación correcta, te recomendamos leer también los artículos relacionados en nuestro Centro de Conocimiento – concretamente Instalación de una caldera de condensación – proceso, requisitos de espacio y evacuación de humos y Mantenimiento y servicio técnico de una caldera de condensación – qué y con qué frecuencia revisar. Comprender la instalación correcta y el mantenimiento regular es, de hecho, la mejor prevención de la mayoría de los fallos que describimos a continuación.

¿Por qué fallan las calderas de condensación – principio básico y puntos débiles

Una caldera de condensación funciona de forma diferente a una caldera atmosférica antigua. Los gases de escape se enfrían por debajo del punto de rocío (normalmente por debajo de 57 °C), lo que hace que el vapor de agua se condense y libere calor latente – de ahí proviene la alta eficiencia del 97–109 % (en relación con el poder calorífico del combustible). Este principio, sin embargo, trae consigo elementos constructivos específicos que pueden desgastarse o ensuciarse:

  • Intercambiador de calor de aleación de aluminio o acero inoxidable – el condensado es ligeramente ácido (pH 3–5), y con la acumulación de suciedad aparece la corrosión
  • Sistema de evacuación del condensado – sifón, mangueras, neutralizador – pueden atascarse o congelarse
  • Quemador hermético con electrodo de ionización – sensible a la calidad del gas, la suciedad y el desgaste
  • Bomba circuladora – en modelos más económicos, el primer componente a sustituir después de 5–8 años de funcionamiento
  • Vaso de expansión – pierde la presión de precarga, lo que lleva a fluctuaciones de presión en el sistema
  • Unidad electrónica de control y sensores – sensibles a sobretensiones y humedad

Comprender estos componentes es clave para una diagnosis correcta. La mayoría de los códigos de error que muestra la caldera apuntan directamente a uno de estos elementos.

Intercambiador de calor (corrosión, acumulación de suciedad) Quemador + ionización Sifón Vaso de expansión Bomba circuladora humos / evacuación evacuación del condensado Esquema: puntos críticos de una caldera de condensación

Falla n.º 1 – La caldera muestra un código de error y no calienta

Este es el motivo más frecuente por el que los propietarios llaman al servicio técnico. Los códigos de error son, en realidad, una gran ayuda – la caldera le está diciendo directamente qué está sucediendo. El problema es que cada fabricante utiliza un sistema de códigos diferente. A pesar de ello, existen categorías que son comunes para casi todas las marcas:

  • E1 / F1 / A01 – fallo de encendido: la caldera intentó encenderse, pero el electrodo de ionización no registró la llama. Causas: válvula de gas cerrada, aire en la tubería de gas tras la interrupción del suministro, electrodo de ionización sucio o desgastado, presión de gas baja.
  • E2 / F22 / A02 – presión de agua baja: la presión en el sistema ha caído por debajo del mínimo (normalmente 0,8–1,0 bar). Es necesario rellenar agua.
  • E3 / F28 / A03 – sobrecalentamiento del intercambiador (overheating): el sensor NTC registró una temperatura demasiado alta. Causas: bomba circuladora bloqueada, filtros sucios, válvula termostática cerrada.
  • E5 / F75 – fallo de la bomba o del sensor de presión: al arrancar, la caldera no registró un cambio de presión, lo que indica una bomba no funcional o un sensor atascado.
  • E9 / STB – termostato de seguridad: la caldera se protegió contra el sobrecalentamiento. Es necesario un restablecimiento manual tras eliminar la causa.

Procedimiento ante un código de error: Primero, descargue el manual de servicio de su modelo exacto (disponible en la página del fabricante o lo adjuntamos como PDF en la sección de manuales e información técnica). Compruebe si la válvula de gas está abierta, qué presión muestra el manómetro y si hay alguna válvula de cierre activada en el circuito de calefacción. Solo después reinicie la caldera pulsando el botón (normalmente 3 segundos). Si el código vuelve a aparecer en los 30 minutos siguientes, llame al servicio técnico – reiniciar repetidamente sin eliminar la causa daña la electrónica.

Falla n.º 2 – Disminución de la presión del agua en el sistema

El manómetro muestra menos de 1,0 bar? La caldera informa de presión baja o ni siquiera se arranca? Esta es una de las fallas más frecuentes y, al mismo tiempo, más fáciles de resolver – pero solo si sabe qué buscar.

Causas de la disminución de presión:

  • Fugas microscópicas en el sistema – en las uniones, juntas, cabezales termostáticos. Pueden ser tan pequeñas que no las vea a simple vista, pero la presión disminuye entre 0,1–0,2 bar por semana.
  • Membrana del vaso de expansión rota – el vaso pierde la capacidad de compensar la dilatación térmica del agua. La presión fluctúa: baja por la mañana, muy alta tras el calentamiento (la válvula de seguridad libera agua).
  • Escape de aire a través del purgador automático – es normal al primer arranque, pero si continúa después de varios años, indica un problema con el aire en el sistema.
  • Válvula de seguridad aflojada – a una presión superior a 3 bar (o incluso antes, si la válvula está desgastada) libera agua. Se reconoce por la humedad o el goteo en la tubería de escape.

Cómo aumentar la presión: En la caldera hay una llave de llenado (normalmente una palanca de color gris o rojo cerca del suministro de agua fría). Ábrala, observe el manómetro y llene agua hasta 1,5–2,0 bar (en un sistema frío). Nunca más de 2,5 bar. Si tiene que rellenar más de una vez al mes, es una señal de fuga o fallo en el vaso de expansión – debe resolverlo con un técnico.

3,0 bar 2,0 bar 1,5 bar 1,0 bar 0,5 bar min. Curva normal de presión Curva con problema (fuga) Tiempo →

Fallo n.º 3 – La caldera no se enciende o se apaga poco después de encenderse

Los quemadores de las calderas de condensación son más sensibles que los de las calderas atmosféricas antiguas, ya que trabajan con una proporción exacta de gas/aire (regulación lambda). Si la caldera repite intentos de encendido, se escucha un clic del encendedor, pero no se forma llama o se apaga inmediatamente, busque el problema en estos aspectos:

Electrodo de ionización: Es una pequeña varilla en el quemador que mide la presencia de la llama (corriente iónica 1–10 µA). Con el tiempo, se cubre de óxido o se desgasta. Síntoma: la caldera enciende, arde brevemente (2–5 segundos), luego se apaga y muestra un fallo. Solución: limpiar el electrodo con papel de lija suave (grano 400–600) o reemplazarlo – el precio de recambio suele ser de 15–40 € y el reemplazo lleva unos 20 minutos para un propietario con conocimientos técnicos (después de cerrar el gas).

Presión del gas: Las calderas de condensación tienen una regulación precisa del gas y no funcionan correctamente con presiones de entrada bajas (menos de 18 mbar en gas natural). Si tiene problemas con presión insuficiente, llame al distribuidor de gas – es su problema, no el de la caldera.

Filtro de gas sucio: Delante de la válvula de gas hay un filtro de rejilla. Con el tiempo, puede acumular impurezas del tubo (escamas, impurezas del gasoducto). La limpieza forma parte del mantenimiento anual.

Válvula de gas defectuosa: Si todas las otras causas han sido descartadas, puede tratarse de un fallo en la válvula magnética de gas. Esta no debe ser reparada por un profano – se requiere técnico de servicio certificado con la autorización adecuada.

Aire en el gasoducto: Después de interrumpir el suministro de gas (cambio del regulador, trabajos en la red), queda aire en la tubería. Los primeros 2–3 intentos de encendido fallan, hasta que el aire se expulsa. Es un estado normal, no un fallo – basta con pulsar el botón de reinicio varias veces.

Fallo n.º 4 – Problemas con el drenaje del condensado

La condensación es deseada y prevista – después de todo, es gracias a ella que la caldera alcanza una alta eficiencia. En una casa familiar típica con una caldera de condensación se genera 1–3 litros de condensado al día (dependiendo de la temperatura de retorno y del contenido de humedad en los humos). El condensado debe drenarse continuamente – si falla el drenaje, la caldera se protege y se apaga.

Sifón atascado: El sifón (junta de agua) impide que los humos regresen a la habitación a través del drenaje. En verano, cuando la caldera no funciona mucho tiempo, el agua en el sifón puede evaporarse o acumularse una capa biológica. Síntoma: olor desagradable de la caldera (entran humos) o derrame de condensado cerca de la caldera. Solución: limpiar y llenar el sifón con agua limpia (es una operación de 5 minutos, una vez al año).

Drenaje congelado: En espacios no aislados (garaje, caldera junto a una pared exterior) el drenaje del condensado puede congelarse en fríos extremos. La caldera lo detecta ella misma (sensor) o el sifón se atasca y el condensado se derrama cerca de la caldera. Solución: aislar el tubo de drenaje o desviarlo a un espacio más cálido.

Neutralizador de condensado: Algunas instalaciones (prescritas por la legislación o por normas locales) tienen un neutralizador antes del drenaje a la red cloacal – un recipiente con granulado de magnesita que eleva el pH del condensado de 3–4 a más neutro 6,5–7,0. El granulado se consume con el tiempo y una vez al año hay que reponerlo. Si no lo hace, el neutralizador funciona como un filtro y puede atascar el drenaje.

Caldera Sifón (junta de agua) Neutrali- zador (granulado) Cloaca- drenaje ! una vez al año limpiar ! una vez al año reponer Esquema: drenaje del condensado – sifón y neutralizador

Fallo nº 5 – Ruido excesivo en la caldera: golpes, retumbe, silbidos

Las calderas de condensación deberían funcionar en silencio. Si escuchas sonidos inusuales, siempre es una señal de atención. Diferentes sonidos indican diferentes problemas:

Golpes y retumbe en el intercambiador (kettling): Es un sonido similar al hervor del agua en una olla. Causa: depósitos de cal en el intercambiador. En agua con alta dureza (más de 14 °dH), el carbonato de calcio se deposita en las superficies calientes del intercambiador y reduce la transferencia de calor. La caldera se sobrecalienta localmente y el agua se convierte parcialmente en vapor. Solución: decarbonización química (lavado del sistema con decarbonizante) o limpieza mecánica del intercambiador. Si sabes que tienes agua dura, instala en la entrada de la caldera un sistema de ablandamiento o dosificador de inhibidor.

Silbidos o chillidos fuertes: La causa más común es aire en el sistema o rodamientos dañados en la bomba circuladora. El aire se puede eliminar mediante purga manual de los radiadores (válvula lateral del radiador). El rodamiento dañado de la bomba debe ser sustituido.

Golpes en las tuberías al encender: Así llamado golpe de ariete. La causa suele ser el cierre rápido de una válvula termostática, un derivación mal dimensionada o una bomba circuladora con excesiva potencia. Solución: ajuste de la derivación diferencial o reducción de la velocidad de la bomba.

Chasquidos y crujidos: La dilatación térmica de las tuberías es normal. Pero si las tuberías están instaladas sin arcos de dilatación o sin un soporte flotante suficiente en las paredes, pueden crujir ruidosamente al calentarse. Solución: instalación libre de tuberías con soportes que eviten el contacto directo con el muro.

Fallo nº 6 – La caldera no calienta el agua caliente sanitaria (ACS)

Las calderas de condensación con depósito integrado o calderas combinadas (combi) deben calentar rápidamente y de forma fiable el agua caliente. Si el agua caliente está fría, tibia o si la temperatura fluctúa, busca aquí:

Senso de flujo sucio: La caldera no inicia el calentamiento del ACS si no detecta un flujo suficiente. El sensor de flujo (de turbina o Hall) puede estar sucio por depósitos o atascado mecánicamente. Se puede limpiar o sustituir (pieza común, precio 10–30 €).

Paso directo en el intercambiador de ACS: El intercambiador interno (serpentina) o el intercambiador de ACS de tipo placa se cubre de cal. Si tienes agua dura y nunca lo has decarbonizado, tras 3–5 años el caudal puede reducirse un 50–70 %. La caldera se protege y limita la potencia. Solución: decarbonización química.

Flujo insuficiente en el circuito primario: Si la bomba está bloqueada o el filtro de entrada (filtro de malla tipo Y antes de la caldera) está sucio, la caldera no puede transferir suficiente calor. El mantenimiento periódico del filtro Y (una vez al año) es una tarea rápida y sencilla.

Ajuste de la caldera: Comprueba el ajuste de la temperatura máxima del ACS en el menú de la caldera. A veces tras un corte de corriente o un reset se establece una temperatura más baja de la deseada.

Fallo nº 7 – La bomba circuladora no funciona

La bomba circuladora es el corazón del sistema. Sin ella, la caldera quema gas, pero el calor no llega a los radiadores ni al suelo radiante. Las calderas de condensación modernas tienen una bomba electrónica (EC), mientras que los modelos antiguos tienen bombas mecánicas con niveles fijos.

Bomba atascada tras el verano: El fallo más clásico al encender el calefacción por primera vez en otoño. La bomba ha estado parada todo el verano, el impulsor se ha "enganchado" y el motor de giro no puede arrancar. Solución que puede hacer cualquiera: apaga la caldera, busca la tapa plástica en el lateral de la bomba (tornillo hexagonal o tapón), ábrela y con un destornillador plano gira el eje de la bomba varias veces. Atención: debajo de la tapa hay agua – prepárate con una toalla. Luego enciende la caldera – normalmente arranca inmediatamente.

Aire en la bomba: Mismo síntoma – la bomba zumbida pero no impulsa agua. Desaireo con la misma válvula de purga: ábrela ligeramente hasta que empiece a salir agua (no aire), y ciérrela.

Cojinetes desgastados: Tras 8–15 años de funcionamiento, los cojinetes de la bomba alcanzan naturalmente su vida útil. Los síntomas son ruido al funcionar, vibración de las tuberías o aumento del consumo eléctrico. El cambio de la bomba completa (incluyendo el módulo electrónico en versiones EC) es una intervención de servicio común, precio de recambio 80–250 € según el modelo.

Fallo nº 8 – La vaso de expansión ha perdido su función

La vaso de expansión compensa el volumen de agua que se dilata al calentarse (el agua se expande aproximadamente un 3 % entre 10 °C y 80 °C). Sin una vaso de expansión funcional, la presión en la caldera aumenta con cada calentamiento, la válvula de seguridad vierte agua y la presión cae, deteniendo la caldera.

La vaso de expansión tiene dentro una membrana (de goma o EPDM) que separa el lado del aire (a presión de 0,75–1,0 bar) del lado del agua. Con el tiempo, la membrana puede romperse o perder elasticidad. Diagnóstico: cierra la llave de llenado, vierte un poco de agua de la caldera y comprueba la válvula de aire en la vaso de expansión (similar a la válvula de una rueda de bicicleta). Si sale agua (no aire), la membrana está rota.

Solución: si la presión es baja (menos de 0,5 bar) y la membrana está en buen estado, basta con inflar aire (con una bomba de rueda). Si la membrana está dañada, hay que cambiar toda la vaso de expansión – es una pieza común, precio 30–80 € para tamaños estándar (5–18 litros). En sistemas más grandes (suelo radiante, casas grandes) son necesarias vasijas de expansión externas con mayor volumen.

Fallo nº 9 – La caldera "tactúa" (ciclos cortos de encendido/apagado)

El tacteo (del inglés short cycling) es un estado en el que la caldera funciona solo unos minutos, se apaga y tras un breve tiempo vuelve a encender. Además de la incomodidad y el ruido, el tacteo es un problema grave en cuanto a la vida útil – cada arranque supone una carga para las electrodos, quemadores y el intercambiador.

Causas del tacteo:

  • La caldera está sobredimensionada para el sistema de calefacción – la causa más frecuente. Si tienes una caldera de 24 kW y tras una reconstrucción de las pérdidas térmicas de la casa solo necesitas 8 kW, la caldera tactúa porque el sistema no necesita tanta energía térmica. Solución: ajuste correcto de la modulación del quemador al mínimo o sustitución por una caldera más pequeña.
  • Volumen de agua del sistema demasiado pequeño – radiadores pequeños, circuitos cortos. El agua se calienta rápidamente y la caldera se apaga. Solución: equilibrador hidráulico, depósito acumulador o ampliación del sistema.
  • Ajuste incorrecto de la histéresis del termostato – un termostato con diferencia muy baja (0,1–0,2 °C) provoca encendidos frecuentes. Ajusta la histéresis a 0,5–1,0 °C.
  • Fallo en el sensor de temperatura NTC – si el sensor indica una temperatura más alta de la real, la caldera se apaga prematuramente.

Si quieres resolver el dimensionamiento correcto de la caldera para tu edificio, lee también nuestro artículo ¿Qué potencia de caldera de condensación necesito – cálculo según la superficie y aislamiento, donde encontrarás un procedimiento práctico para calcular las pérdidas térmicas.

Fallo nº 10 – Averías en la evacuación de humos (sistema coaxial o doble tubo)

Las calderas de condensación en versión turbo (C-tipos) tienen una cámara de combustión cerrada y la evacuación de humos a través de una tubería coaxial (tubo dentro de tubo) o tubería separada. Los problemas en esta área son graves y pueden tener consecuencias de seguridad.

Evacuación de humos congelada: En heladas intensas, el condensado que se forma directamente en los humos al salir de la tubería puede congelar la salida. La caldera detecta una presión de retorno, el sensor lo interpreta como una avería y apaga la caldera. Solución: descongelar la salida (con agua tibia con cuidado, no con llama abierta), comprobar la orientación de la salida (debería apuntar ligeramente hacia abajo o tener un protector contra el congelamiento).

Fugas en la chimenea de humos: Uniones sueltas, tubería rajada, juntas faltantes – son riesgos de seguridad de primera categoría. Síntoma: olor a humos en el interior, capa de hollín alrededor de las uniones. ¡Apaga inmediatamente la caldera y llama al servicio técnico!

Condensado en la chimenea de humos: En tramos horizontales más largos, puede acumularse condensado si no se respeta la pendiente correcta (mínimo 3° hacia el punto de drenaje o hacia la salida). El condensado que sale de la caldera o de la salida es señal de una instalación incorrecta.

Problematique de la evacuación correcta de los humos se aborda con mayor detalle en el artículo Instalación de caldera de condensación – procedimiento, requisitos de espacio y evacuación de humos.

La caldera no funciona ¿Muestra un código de error? (pantalla, indicador) Encuentra el código en el manual NO ¿Presión del agua por debajo de 1 bar? Añade agua ¿Se encienden los quemadores? ¿El bomba zumbido pero los radiadores no se calientan? Desaire / bomba Llama a un técnico certificado Diagrama de flujo – diagnóstico básico

Qué puede hacer el propietario por sí mismo y qué no

Esta es una pregunta fundamental a la que queremos dar una respuesta sincera. No por interés comercial, sino por razones de seguridad y garantía.

Lo que puede hacer usted mismo (sin perder la garantía, de forma segura):

  • Añadido de presión de agua (grifo de llenado)
  • Desaireado de los radiadores
  • Reinicio de la caldera según el manual
  • Limpieza y llenado del sifón de condensado
  • Añadido de gránulos al neutralizador
  • Desbloqueo (giro manual) de la bomba en caso de atasco
  • Comprobación de los ajustes del termostato y de la caldera
  • Limpieza del filtro de aire del aire de combustión (si está presente)

Requiere servicio técnico certificado (gasista/tecnico de revisión):

  • Cualquier trabajo en la tubería de gas, en la válvula de gas o en el quemador
  • Cambio de electrodos de ionización y de encendido (recomendamos servicio técnico, aunque técnicamente es más sencillo)
  • Limpieza del intercambiador de calor con productos químicos
  • Ajuste de la proporción de combustión (lambda)
  • Reparación de fugas en la chimenea de humos
  • Cambio de la válvula de gas, sensores de presión de gas
  • Cualquier intervención que rompa el junta del fabricante

Preste atención al hecho de que las condiciones de garantía de la mayoría de los fabricantes exigen una revisión anual por parte de un técnico certificado. Si cree que no necesita una revisión de servicio, lea también nuestras recomendaciones en el artículo Mantenimiento y servicio de caldera de condensación – qué y con qué frecuencia comprobar.

Prevención de averías – qué hacer regularmente

La mayoría de las averías que hemos descrito anteriormente se pueden evitar o al menos detectar a tiempo mediante un mantenimiento regular. Por experiencia sabemos que los propietarios que no posponen la revisión anual tienen una caldera en buen estado incluso después de 15 años. Los que "ahorran" en el servicio técnico, suelen resolver reparaciones costosas del intercambiador o de la válvula de gas después de 5–7 años.

Una vez al mes (2 minutos):

  • Compruebe la presión en el manómetro (1,5–2,0 bar en un sistema frío)
  • Compruebe si la caldera no muestra ningún código de error activo
  • Compruebe el desagüe del condensado – ¿no fluye?

Una vez al año (idealmente antes de la temporada de calefacción, septiembre–octubre):

  • Inspección de servicio por técnico certificado – limpieza de quemadores, comprobación de electrodos, medición de humos, comprobación de juntas
  • Limpieza del filtro de malla Y antes de la caldera
  • Limpieza del sifón de condensado, rellenado de gránulos del neutralizador
  • Comprobación de la presión de precarga del vaso de expansión
  • Desaireado del sistema completo
  • Comprobación de termostatos y regulación

Una vez cada 3–5 años:

  • Descarbonización química del intercambiador (antes si el agua es dura)
  • Cambio de la ánodo del depósito TÚV (si el depósito está presente)
  • Comprobación del estado del vaso de expansión y cambio posible de la membrana
  • Lavado del sistema con inhibidor de corrosión

Códigos de error según fabricantes comunes – tabla orientativa

La siguiente tabla es orientativa y simplificada. Siempre siga el manual de servicio específico de su modelo, que encontrará en la sección de manuales e información en atria.sk.

Tipo de fallo Vaillant Viessmann Buderus / Bosch De Dietrich
Fallo de encendido F28 E1 EA E3
Presión de agua baja F22 E9 H2O E9
Sobrecalentamiento F75 E3 L0 E2
Fallo de la bomba F74 E7 C6 E6
Fallo del sensor de temperatura F10, F11 E5 S0 E5
Termostato de seguridad (STB) F50 E9 Lx E8

Nota: los códigos pueden variar según el modelo y generación concreta de la caldera. Siempre consulte el manual original.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Puedo reiniciar la caldera yo mismo o es necesario que venga un técnico?

Un reinicio único está bien y normalmente es el primer paso recomendado por el fabricante. Pulse el botón de reinicio según el manual (normalmente 3–5 segundos) y observe si la caldera vuelve a funcionar normalmente. Si el mismo error vuelve a aparecer en una hora, otro reinicio sin corregir la causa no es adecuado – puede dañar la electrónica y en algunos casos anular la garantía. Tres o más reinicios seguidos sin intervención de servicio son una señal de que es necesario llamar a un técnico.

¿Por qué mi caldera no funciona en verano, si funcionaba bien antes de la temporada?

La causa más común es un motor de la bomba circuladora atascado. Durante el verano, cuando la caldera está inactiva, el impulsor (parte giratoria de la bomba) puede adherirse mecánicamente a causa de depósitos en el agua. Solución: desbloqueo manual a través del orificio de servicio en la bomba (destornillador plano). Otra posibilidad es un sifón de condensación seco – llénelo con agua. En algunos casos se trata de una pérdida de presión previa.

¿Tiene alguna pregunta sobre este tema?

No sabe decidirse o resuelve una situación específica en su hogar? Escríbanos – con gusto le aconsejamos.

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